Hoy promete un día para caerse los pájaros, así que la playa promete, aunque hoy estará atestada. Y si no, ¡ya tenemos piscina en casa! Ayer la estrenamos y la verdad es que dio para mucho. Ahora ya podemos mojar el culo, jeje.
No penséis que es una mega piscina, no, no, que no da para tanto, demasiada inversión y mantenimiento para usarla dos días al año. Es una de esas desmontables, aunque la compramos un poco grande para no chocarnos. Y aprovechamos que ya estaba fuera de temporada: el ahorro fue enoooorme.
Cerca de mi casa pasa el río Nalón, el más largo (e importante) de Asturias.

En este tramo hay una senda peatonal, aunque pasa algún coche que otro, a la que aprovechamos a ir para correr, pasear y montar en bici.

Además, enlaza con otra senda más larga, una antigua vía de ferrocarril, lo que hoy se conoce como Vías Verdes, que es la
Senda del Oso. Una buena opción en la que se pueden ver osos de verdad. Se trata de Paca y Tola, dos hermanas a cuya madre mató un furtivo hace casi veinte años. Hoy están en un cercado porque están intentando que queden preñadas por Furacu, otro oso pardo cantábrico traído desde el Parque de Cabárceno, en Cantabria. Pero no hay suerte.
Volviendo a la senda cerca de mi casa, el año pasado quedó anegada por las inundaciones que sufrimos en junio. Un año después no se molestaron mucho en limpiar y demás. Vamos a disculparlos por la crisis... No os pongo las peores fotos.

De todas maneras el paseo merece la pena. Incluso se pueden ver jabalíes, a nosotros ya nos pasó.

Espero que hayáis tenido un buen fin de semana. Y por cierto, ¡ya me acabé uno de los libros que tenía pendiente! Avanzando vamos...