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lunes, 1 de julio de 2013

Come from Ireland

Recientemente el costillo estuvo en Irlanda y tuvo el detallazo de traerme cuatro ovillos de Aran Tweed de Studio Donegal. Con las ganas que tengo de probarlas... acertó de pleno. Dos ovillos en verde...


y dos en vainilla. Combinan excelentemente. Son madejas de 50 gramos y 80,5 metros. ¿En qué emplearlas?... Quizás un gorro...

Hablando de Irlanda, hace ya más de diez años, después de acabar la carrera, me fui de viaje sola al encuentro de una amiga de la Facultad que estaba en la isla esmeralda. Fue un viaje genial, de esos que te marcan, toda una experiencia, a parte de un sueño realizado (¿os dije que soy folkie?). Además de Dublín recorrí Galway, el Parque Nacional de Connemara, los cliffs de Moher, la aldea donde se rodó El hombre tranquilo, con John Wayne... ¡Wow, qué pila de recuerdos! Entre los tesoros físicos y los inmateriales que me traje están estos calcetines. Los pobres están un pelín cascadetes, se ve en las pelusillas, pero para tener trece años y estar más que puestos y lavados, ¡se ven estupendamente!


domingo, 5 de febrero de 2012

Mariposas de Bratislava

Ésta es una entrada que tenía preparada del verano. Con la que está cayendo ahora. Es que como estoy en plan brazos caídos, pues no tengo nada actual que mostraros, pero creo que será por poco tiempo...

A lo que iba: hace unos años (cuatro y medio) estuve en Bratislava, capital de Eslovaquia. En cierta manera fue como un viaje al pasado, ya que la influencia de aquella época soviética aún está latente, con coches Lada, monumentos que recordaban la liberación por parte del Ejército Rojo del nazismo o en los edificios de esta factura. Una ciudad decadente con un casco antiguo precioso, pequeño pero precioso, con un castillo que recuerda a historias de Drácula (me quedé con ganas de ir hasta el interior del país). Por cierto, Andy Warhol es de aquí, yo le descubrí in situ.

Y callejeando por la ciudad encontré una tienda preciosa, que lamento no recordar ni el nombre ni la calle, con unas cosas realmente preciosas. Entre otros recuerdos compré estas simpáticas mariposas. Un poco de color entre el fondo de nieve. Besos




miércoles, 6 de julio de 2011

Memórias de Porto 2

Ayer os comentaba acerca de una librería muy antigua y preciosa en Oporto, pero que no recordaba su nombre exacto. Pues como bien me apunta S. (gracias) su nombre es Librería Lello e Irmao. Os dejo el enlace desde Google para que "viajéis", porque el primer enlace no le hace mucha justicia.


Datada en 1906, se considera la librería más antigua de Europa y hasta aquí se desplazó el equipo de grabación de Harry Potter.


No dudéis a la hora de entrar y turistear: está lleno de curiosos que van a contemplar, además de sus libros, sus viejas y preciosas maderas. Un lugar lleno de encanto.


Ya podéis apuntar un nuevo destino en vuestras agendas de lugares a recorrer.

martes, 5 de julio de 2011

Memórias de Porto

En medio del zafarrancho de limpieza que tengo montado encontré estas bolsas que nos trajimos de Oporto, va a hacer ahora tres años.


En ellas te envolvían los regalos en una tienda ubicada en la Rúa das Flores, 18. Se llamaba Memórias.


Era una tienda preciosa, no la típica de souvenirs, de las que huyo como gato del agua. La variedad complicaba a la hora de elegir, sobre todo si te gusta todo en artesanía, jaja.


Y eso que yo no soy amiga de comprar recuerdos de los lugares a los que voy, sólo si veo algo que realmente me guste, me parezca diferente... En mi casa no estilamos porque entre otras cosas preferimos lo justo y necesario, trabajo que te quitas a la hora de limpiar. Vamos a lo práctico. Y a veces te aparecen con esas cosas tan horrendas, muchas veces por compromiso (odio los compromisos), que sólo encuentras un sitio para ellas: la basura... Además me parece un auténtico coñazo dedicar un día (si no son más) a compras para todo el mundo. Prefiero si encuentras algo que te recuerde a alguien, pues ya está. O que te traigan o traer algo de comer o beber, que le sacas más provecho, jeje.


Ésta es una de las cosas que nos trajimos para nosotros. Es de piedra, nos pareció original y vale para sujetar puertas, que era para lo que lo tenían puesto, como simple adorno, sujetar libros... ¡o lanzárselo a alguien a la cabeza, jaja!


Si no conocéis Oporto os lo recomiendo, con su mezcla de edificios decadentes. Hay una librería preciosa y muy antigua, no recuerdo exactamente el nombre, Os Irmaos o similar. Es que las fotos son en papel. El caso es que tenía esta entrada preparada y ayer encontré este enlace Ruta de mercerías y otras cosas bonitas en Porto, del blog de Duduá. Preciosas las tiendas de lanas, para perderse en ellas... Aquí en cambio no hay mucho donde elegir, y en una que venden la lana al peso te puedes perder... pero del lío que tienen montado. ¡Qué envidia!