Por fin os muestro mi mochila de cuero. Para mi es toda una joya. Me la hizo mi madre y está más que trayada, pero ahí sigue, casi como el primer día (que no recuerdo ya cuál fue, pero puede que guapamente tenga algo más de diez años).

Éste es un detalle del motivo celta.

Lo bueno de la mochila, entre otras cosas, es que es antirrobo. Una vez que te la cuelgas no hay manera de abrirla, así que es ideal en ese sentido para viajes o follones de gente. En el interior tiene un pequeño bolso, eso sí, acaba siendo una especie de cajón desastre en el que metes y metes y luego tienes que andar revolviendo para encontrar, por eso me hice este neceser o este otro con la intención de organizarlo un poco.


