Pues un día se presentó una amiga de mi madre con unos cuantos que había hecho ella. Con formas y todo, jeje. La cosa más tonta de hacer: con sobres de gelatina de sabores. Lo que no me terminé de enterar es qué hizo con la gelatina neutra: igual fue para hacer la base en blanco de algunas de ellas. Las enfrió en moldes de silicona de formas varias, a la nevera y ¡hala, a zampar! Se pueden rebozar un poco en azúcar.

Yo las hice de fresa y limón (tengo esperando el sabor frambuesa). Lo que no se me ocurrió mejor idea que juntarlas en una media fuente pequeña y se pegaron un poco entre ellas. De ahí esta pinta de masa informe y gelatinosa (igual ahí juega un papel importante el rebozo de azúcar... o la gelatina neutra, no sé). No tienen una pinta muy presentable en esta foto, que tampoco es muy buena, pero están de güenas...

Y si no podéis hacer simplemente pequeñas porciones de gelatina o una tarta o lo que se os venga en gana. Está güenísimo, fresquísimo y entra de bien...





