O Reto a la Creatividad (que tiemblen los de Desigual, porque no tienen la originalidad ni el ingenio que tenemos nosotras) ;-)
Pues eso mismo, y os explico: Ya os conté que
este verano estuve con
Pandielleando, nos hicimos un pequeño intercambio (a mí no me dio tiempo hacer nada a mano...) y ella me dio esti paquetín de la foto
retándome a coserme algo con la camiseta y los retales. Y lo mismo haría ella. A ver qué salía al final.
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| Las telas molan mucho, ¿pero qué me decís de la bolsa de Alles für Selbermacher? |
El caso es que fui dando vueltas al tema, aunque he de confesar que tenía ganas de hacer el patrón que ella eligió para
su versión. Así que fue todo un ejercicio de improvisación total, ni patrón ni gaitas. Sólo la máxima de
Si sale con barba san Antón y si no, la Purísima Concepción, jeje. Que ya me lo
decía mi Yogitea el otro día:
Do less correcting and more connecting... Cada retal pedía y tenía su sitio.
Todo un ejercicio de creatividad, ya os digo. Me recuerda a aquella actividad que nos hacían en pintura en
Taller 3 y consistía en dibujarte una forma en el papel y tú dabas rienda suelta dibujando y reconvirtiendo.
Cuanto más lo miro más contenta estoy y me gusta el resultado final, ¿queda muy pretencioso decirlo? Pero estoy muy agradecida a mi paisana astur con esta oportunidad de creación. El montón de retales era todo un reto y el poder ir dando forma poco a poco sólo atendiendo a la imagen que iba surgiendo en mi cabeza me gustó mucho. Uno de esos ejercicios que demuestran que la satisfacción es proporcional al esfuerzo.

Además el vestido está lleno de pequeños detalles, algunos en mi cabeza que no sabía cómo quedarían al convertirlos en realidad: En la espalda dos etiquetas (de
Hilos y mas) con la marca de estar hecho a mano en la nuca, más la de piratas (en modo náutico) que tapa una leyenda de la camiseta de los
chicharros lañados,
typical focense, y otra estrella en uno de los bolsos. La parte superior la dejé en largos diferentes, cosiendo el puño por dentro de modo que asomara la camiseta por fuera, imitando un dos piezas, mientras que los bajos tanto de la parte superior como de la inferior va sin rematar.
Entre el anecdotario también debo decir que me cosí un dedo. No sé cómo mi dedo corazón de la mano izquierda fue a parar debajo de la aguja... Pero el caso es que allí lo taladré. Para vuestro descanso os digo que lo pillé de canto, así que sólo fue un desgarro de la piel, que ni sangré si quiera... pero que sigo flipando...
RUMSeras, ¿se ven bien los chicharros lañados? ¿Y los tres diferentes puños utilizados en cuello, sisas, cintura y bolsos? Los combiné también cruzando los laterales. Ahora os queda ver
la versión de Pandielleando, que no desmerece nada a esa mente inquieta. Por cierto, ¿habéis oído hablar de la
#Sarouelmanía?
Mañana os cuento. ¡Besinos!