¡Buah! Siempre había sido un poco reticente a los vaqueros cosidos en casa, no sé, no me convencía cómo quedaban. Pero éste que os enseño esta semana rompe con esos prejuicios. Estoy encantada con el resultado final. Y es que me gusta más que el original.
Sí, saqué el patrón por un vaquero así un poco anchote con pinzas que había muerto el año pasado, pero era taaan cómodo, me encontraba taaan bien con él que pensé en traerlo de nuevo a la vida. Aunque el original, del que no hay foto, es en una tela más fina, y con gomas en los bajos. El nuevo es un poco más fuerte, y cuando lo probé (aquí sí que no hilvané: cosí directamente) me gustó cómo quedaba con el bajo suelto. De hecho creo que si le pusiera los elásticos no le quedarían nada bien.
En los bolsos y la cintura tela de algodón de unos restos de la Pinafore 2-in-1. Sus pinzas, más largas en el delantero que la espalda. Y una cinta de grogré en turquesa con lunares para darle la marca propia.
Pues me gusta tanto el resultado final que ya lo estrené y no me resisto a llevarlo en este día de nervios, el del primer examen. A la vuelta desconectaré echando un vistazo a lo que habéis cosido para el RUMS de esta semana.












































